Un barco atracado en un puerto está seguro, pero, no es la finalidad para la que fue construido. Como barco que eres, debes navegar. Y para ello, te sugiero que concretes en qué puerto deseas desembarcar (propósito de vida), que reclutes una buena tripulación (entorno), que te aprovisiones de suficientes víveres (autoestima), que leves anclas (acción) y por último, confía (fe).
Ten presente que el miedo aparece cuando te imaginas un futuro que consideras negativo. Por ello, abraza la incertidumbre y tu miedo desaparecerá o se reducirá enormemente. Y abrazar la incertidumbre, implica desapegarte del resultado. Abrazar la incertidumbre implica vivir plenamente tu momento presente.
El miedo aparece cuando anticipas que las cosas deben ser de una determinada manera. Por ello, céntrate en hacer todo aquello que tienes que hacer (no lo fácil, ni lo cómodo ni lo de siempre). Y tienes que hacer, todo aquello que te acerca a tus sueños, a los tuyos, y el resto, déjalo en manos del Universo.
Y por último, ten presente que los miedos hay que afrontarlos, sino lo haces, probablemente, crezcan. Afróntalos poco a poco o ex abrupto, tú decides. Además, ten en cuenta que si sientes miedo, significa que tienes una oportunidad para crecer.
El crecimiento siempre está asociado a una cierta intranquilidad, que te obliga a hacer cosas para las que no estás acostumbrado, y por lo tanto, que te permiten aprender, mejorar y evolucionar. Ve por lo difícil. Allí descansa tu mayor crecimiento. Mira cara a cara a tu miedo, levanta tu mirada, echa tus hombros hacia atrás, eleva tu voz, y afirma contundentemente. ¡Soy más grande que tú!
Comentarios recientes